El Frente de Izquierda denuncia detenciones de dirigentes que viajaban en una flota humanitaria hacia Gaza
El Frente de Izquierda-Unidad (FIT-U), la alianza izquierdista que integran el Partido de los Trabajadores Socialistas, el Partido Obrero, Izquierda Socialista y el Movimiento Socialista de los Tra...
El Frente de Izquierda-Unidad (FIT-U), la alianza izquierdista que integran el Partido de los Trabajadores Socialistas, el Partido Obrero, Izquierda Socialista y el Movimiento Socialista de los Trabajadores, denunció que tres de sus dirigentes fueron detenidos cuando formaban parte de una flota de ayuda humanitaria que se dirigía hacia Gaza y fue interceptada por Israel.
Los dirigentes que fueron retenidos, según informaron a LA NACION fuentes del FIT-U, son Celeste Fierro, Raúl Laguna Bosch (ambos del Movimiento Socialista de los Trabajadores) y Pablo Giachello (del Partido Obrero). Los tres viajaban a bordo de la embarcación Kafr Birim . En la embarcación denominada Amca se trasladan los dirigentes del partido Izquierda Socialista Mónica Schlotthauer y Ezequiel Peressini, quienes continúan el viaje. También viaja una militante argentina
Desde el MST, el partido de Fierro y Laguna Bosch, indicaron que no tienen información sobre el paradero actual de los tres detenidos.
La intercepción de las embarcaciones, más de 20, se produjo cerca de la isla de Creta, Grecia. Hacia allí, según informó el FIT-U, iban los barcos de la flota “para reabastecerse en su camino a Palestina”. Denunciaron que “las fuerzas navales israelíes estaban actuando a 1100 kilómetros de Gaza y de Israel”.
El Ministerio de Relaciones Exteriores israelí informó que interceptó a 20 embarcaciones, con 175 personas a bordo, y que las direccionó hacia Israel. En su página de Internet oficial, los responsables de la flotilla de ayuda humanitaria informaron que fueron interceptadas 21 embarcaciones, que los detenidos fueron 179, y que otras 63 embarcaciones continuaron la navegación.
En su canal de Telegram, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel afirmó que lidia con “una flotilla provocadora de enorme escala tratando de incumplir un bloqueo naval legítimo” y que, por ello, “hay una necesidad operacional de actuar temprana y gradualmente para prevenir una escalada y hacerlo de una manera que no sea violenta”. Acusó a la flotilla, además, de “intentar bloquear un buque mercante de Israel”, y justificó: “Esto es por lo que Israel actuó temprana y pacíficamente, de acuerdo a la ley internacional y con el objeto de asegurar a quienes están a bordo y continuará haciéndolo”.
“Es un hecho de piratería más, salvaje, en la ilegalidad, del Estado sionista de Israel, porque lo hizo en aguas internacionales”, criticó Juan Carlos Giordano, exdiputado nacional por Izquierda Socialista, quien participó del anterior flota humanitaria, que también fue interceptada por fuerzas de Israel, en octubre del año pasado. En esa misión, viajaba y fue detenida y deportada la activista ambiental Greta Thunberg.
La Flotilla Global Sumud partió el domingo, desde el puerto italiano de Augusta, en Sicilia, con el objetivo de “romper el bloqueo” sobre Gaza.