Jerry World, el universo soñado por un magnate que recibirá a Argentina contra Austria
KANSAS CITY (Enviado especial).- La pantalla más grande de su época, un techo retráctil gigantesco, capacidad para más de 100.000 espectadores, suites de lujo, obras de arte, espacios VIP y sal...
KANSAS CITY (Enviado especial).- La pantalla más grande de su época, un techo retráctil gigantesco, capacidad para más de 100.000 espectadores, suites de lujo, obras de arte, espacios VIP y salones para eventos privados de entre 500 y 2.500 invitados. La selección argentina ya jugó ante Argelia en el estadio más ruidoso del planeta y ahora se encontrará con otro escenario de una escala difícil de abarcar. Una obra nacida del sueño de un magnate petrolero que la concibió casi como un enorme parque de diversiones para jugadores, hinchas y cualquier visitante que desee vivir la experiencia, con servicios y detalles más propios de un exclusivo barrio privado que de una cancha convencional. De ahí su apodo: Jerry World, el universo que soñó su creador y que ahora se prepara para vivir una de las jornadas futbolísticas más importantes de su historia: el partido entre los campeones del mundo y Austria, este lunes a las 14 (hora argentina).
Jerry Wayne Jones Sr., más conocido como Jerry Jones, nació en Inglewood, California, en 1942. Jugó al fútbol americano universitario en Arkansas y fue campeón de la NCAA en 1964. Sus padres tenían primero una tienda de comestibles y más tarde una exitosa compañía de seguros. Después de dejar el deporte intentó lanzar una cadena de pizzerías para la que pidió un préstamo de un millón de dólares, pero el negocio quebró. Entonces se sumó a los negocios familiares y comenzó a invertir en la exploración de gas y petróleo. Con el tiempo amasó una gran fortuna y, en 1989 compró los Dallas Cowboys por 140 millones de dólares, una franquicia que ya era la más popular de Texas y que bajo su conducción se convirtió en una potencia económica y deportiva.
Desde el primer momento, Jones entendió que el crecimiento del equipo no dependía únicamente de sumar figuras dentro de la cancha. También necesitaba una cancha a la altura de sus aspiraciones. La construcción demandó cerca de 1.150 millones de dólares y, en su momento, fue la más cara del mundo. Abrió sus puertas en mayo de 2009 y apenas dos años después ya era sede del Super Bowl, el evento más importante del deporte estadounidense.
El lugar llama la atención incluso antes de ingresar. Tiene un techo retráctil, dos grandes superficies vidriadas detrás de los arcos que pueden abrirse y conectar con el exterior y dos inmensos arcos de acero de unos 90 metros de altura que sostienen toda la estructura y le dan un aspecto similar al de un hangar futurista. Sin embargo, el detalle que más llama la atención aparece cuando uno mira hacia arriba. Sobre el centro del campo cuelga una pantalla de 49 metros que durante años marcó tendencia en los grandes estadios y se convirtió en uno de los símbolos de Jerry World, sobre todo después de que varios despejes en partidos de fútbol americano chocaran contra ella.
En los partidos de la NFL, el AT&T Stadium suele recibir más de 95.000 personas, aunque para la Copa del Mundo fue acondicionado para 70.649 espectadores, una cifra que aún así lo convierte en el estadio más grande del Mundial.
Pero su historia va mucho más allá del fútbol. En 2021 fue escenario de la pelea entre Canelo Álvarez y Billy Joe Saunders, que reunió a 73.126 espectadores y estableció un récord de asistencia para un combate indoor en Estados Unidos que se mantenía desde 1973, cuando Muhammad Ali enfrentó a Ken Norton. También recibió el combate entre Mike Tyson y el youtuber Jake Paul, uno de los eventos deportivos más vistos de los últimos años en televisión y streaming.
La sede texana ya fue anfitriona de dos encuentros de esta Copa del Mundo: Países Bajos-Japón e Inglaterra-Croacia. Más adelante albergará Japón-Suecia, Jordania-Argentina, dos cruces de 16avos de final, uno de octavos y una semifinal. También estuvo en carrera para organizar la final, pero distintos factores organizativos terminaron inclinando la balanza en favor del MetLife Stadium, en Nueva York.
Durante la Copa América 2024 apenas recibió dos partidos: Estados Unidos-Bolivia y Venezuela-Canadá. El partido del lunes será el primero de la selección argentina en la casa de los Cowboys.
Pero hay un detalle menos conocido que también ayuda a entender quién es Jerry Jones. Junto con su esposa, Gene, colecciona obras de arte desde hace décadas y quiso que el lugar funcionara también como una galería abierta al público, por lo que encargaron a artistas internacionales esculturas, murales y otras piezas de gran tamaño que aparecen distribuidas por distintos rincones del estadio.
Según la propia descripción institucional del “Dallas Stadium”, el nombre que utiliza durante la Copa del Mundo, el objetivo de Jones era “crear un nuevo ícono arquitectónico, un destino capaz de atraer no solo a los aficionados del deporte y el entretenimiento, sino también a quienes sienten interés por la arquitectura, el diseño, la ingeniería, la tecnología y el arte”.
Después de llenar las tribunas de Kansas City en el debut ante Argelia, los campeones del mundo y los miles de argentinos que teñirán otra vez la ciudad van en busca de otro hito en un estadio que comparte varios rasgos con el equipo: gigante, imponente y de máxima categoría mundial.