Las bolsas y los bonos se disparan mientras el crudo cae tras el acuerdo con Irán
SÍDNEY (Reuters).- Los mercados bursátiles y los bonos suben con fuerza este lunes, mientras que el ...
SÍDNEY (Reuters).- Los mercados bursátiles y los bonos suben con fuerza este lunes, mientras que el petróleo se desploma, después de que Estados Unidos e Irán alcanzaran un acuerdo de paz provisional que alivió los temores sobre el suministro energético mundial y redujo las expectativas de nuevas subas de tasas de interés.
En Europa, los futuros del Euro Stoxx 50 y del DAX avanzaban 1,7%, mientras que los del FTSE 100 ganaban 0,7%. En Wall Street, los futuros del S&P 500 subían 1,2% y los del Nasdaq se disparaban 1,9%, en un contexto de fuerte apetito por el riesgo.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, afirmó en redes sociales durante la madrugada que se había alcanzado un acuerdo con Irán. Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que el entendimiento incluía la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, aunque sin brindar mayores detalles.
Trump participará esta semana de la cumbre del G7 en Francia, donde mantendrá reuniones con líderes de Medio Oriente y con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky.
Irán señaló que el tránsito por el estrecho será supervisado conjuntamente con Omán, una medida que podría alterar los actuales principios de libre navegación y abrir la puerta a nuevos cargos o restricciones para el transporte marítimo.
“La falta de detalles, especialmente sobre la libertad de navegación, genera incertidumbre, aunque por ahora no parece suficiente para frenar el optimismo de los mercados”, señaló Sean Callow, analista de ITC Markets. “La perspectiva de una caída sostenida de los precios de la energía cambia el escenario para los bancos centrales justo antes de una semana cargada de decisiones de política monetaria”.
El acuerdo representa un alivio para las autoridades monetarias, que enfrentaban el riesgo de una aceleración inflacionaria impulsada por el encarecimiento de la energía.
Los mercados ya descontaban la posibilidad de un entendimiento, pero la confirmación oficial aceleró la baja del petróleo. El Brent caía 4,7%, hasta los US$83,24 por barril, lejos del máximo de US$126,41 alcanzado en mayo. El crudo estadounidense retrocedía 5,5%, hasta los US$80,16 por barril, aunque seguía por encima de los US$67 previos al inicio del conflicto.
“Prevemos que el Brent pueda acercarse a los US$80 hacia fin de año, siempre que el estrecho de Ormuz permanezca abierto”, indicó Vivek Dhar, analista de energía de CBA. “Sin embargo, persiste una elevada incertidumbre vinculada al estado de las instalaciones petroleras y de refinación afectadas por el conflicto”.
La caída del petróleo favorecía especialmente a Japón, un fuerte importador de energía. El índice Nikkei avanzaba 4,9%, mientras que la bolsa de Corea del Sur ganaba 5,4%. En China, las acciones líderes subían 1,4%. El índice MSCI Asia-Pacífico sin Japón trepaba 2,8%.
Alivio para los bancos centralesLa Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón, el Banco Nacional Suizo, el Banco de Suecia, el Banco de Noruega, el Banco de Australia y el Banco Central de Rusia celebrarán reuniones esta semana.
Los inversores esperan que la Fed mantenga sin cambios las tasas de interés el miércoles, en la primera reunión presidida por Kevin Warsh. Los mercados estarán atentos al comunicado, las nuevas proyecciones económicas y la conferencia de prensa en busca de señales sobre el rumbo de la política monetaria.
Tras conocerse el acuerdo, los operadores redujeron las apuestas a nuevas subas de tasas este año. Los bonos del Tesoro estadounidense también reaccionaron positivamente: el rendimiento de los títulos a dos años caía seis puntos básicos, hasta 4,02%.
La baja de los rendimientos y la mejora del apetito por el riesgo presionaban al dólar. El euro avanzaba 0,4%, hasta US$1,1617, mientras que la libra esterlina ganaba 0,3%, hasta US$1,3446.
En los mercados de materias primas, el oro subía 2,5%, hasta los US$4322 la onza, favorecido por la caída de los rendimientos de la deuda.