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Las esquirlas de un LIV agonizante llegan hasta el torneo que se juega en Turquía

ANTALYA, Turquía.- Sin levantar la voz -porque no les corresponde- y con la discreción del caso, los dirigentes del DP World Tour que organizan en esta ciudad el Turkish Airlines Open observan la...

Las esquirlas de un LIV agonizante llegan hasta el torneo que se juega en Turquía

ANTALYA, Turquía.- Sin levantar la voz -porque no les corresponde- y con la discreción del caso, los dirigentes del DP World Tour que organizan en esta ciudad el Turkish Airlines Open observan la...

ANTALYA, Turquía.- Sin levantar la voz -porque no les corresponde- y con la discreción del caso, los dirigentes del DP World Tour que organizan en esta ciudad el Turkish Airlines Open observan la agonía del LIV, el circuito árabe que nació en 2022 y que se convirtió pronto en una verdadera amenaza en la industria del golf, tanto para el PGA Tour como para el ex European Tour. Sucede que el PIF, el fondo de inversión público saudí, le quitó el apoyo a la gira después de cuatro temporadas y una inversión de 5300 millones de dólares sin retorno. No alcanzó con las estrellas actuales, Jon Rahm, Bryson DeChambeau y Joaquín Niemann, o los que se habían sumado desde su creación, Phil Mickelson, Brooks Koepka y Sergio García.

Y ya no son rumores ni especulaciones de los medios internacionales: hubo un comunicado oficial en el que se confirma un cambio de autoridades: se retiró Yasir Al Rumayyan -CEO de Aramco, la petrolera de Arabia Saudí que es la empresa más cotizada en el mercado de valores-, e ingresaron dos consultores especialistas en manejar situaciones de crisis, Gene Davis y Jon Zinman. Mientras tanto, la dirección ejecutiva sigue a cargo de Scott O’Neil, quien en su momento surgió como reemplazante del doble campeón de majors y ex N°1 del golf, Greg Norman, el Tiburón Blanco. El desafío para Davis y Zinman es “evaluar la gama de oportunidades estratégicas que han surgido con el ascenso de la liga”, como indica el comunicado del LIV, en el que se intenta brindar un mensaje de esperanza y sustentabilidad.

En este tembladeral, el dato más relevante es que el PIF solo sostendrá a LIV hasta finales de 2026. En un comunicado que llegó horas después, el Fondo de Inversión Árabe es certero y realista: “PIF ha tomado la decisión de financiar LIV Golf únicamente durante el resto de la temporada 2026. La considerable inversión que requiere LIV Golf a más largo plazo ya no es coherente con la fase actual de la estrategia de inversión de PIF. Esta decisión se ha tomado a la luz de las prioridades de inversión de PIF y del contexto macroeconómico actual”. Además, ratifica el cambio de autoridades: “El consejo de administración de LIV Golf ha creado un comité de directores independientes para evaluar alternativas estratégicas para su futuro más allá del horizonte de financiación de PIF”. La gran excusa para cerrar el grifo ha sido la guerra en Medio Oriente, pero la realidad es que el circuito nunca fue viable a nivel audiencia ni en lo deportivo, más allá de la gran afluencia de público que hubo en la última cita hace dos semanas, en el Club de Golf de Chapultepec de Ciudad de México.

LIV Golf announces strategic board appointments and expanded strategy#LIVGolfhttps://t.co/xUnPIbraih

— LIV Golf (@livgolf_league) April 30, 2026

El último gran indicio de que LIV Golf no estaba gozando de buena salud se dio con la postergación sin fecha para el torneo que iba a realizar en New Orleans del 25 al 28 de junio en Bayou Oaks at City Park. Por lo pronto, sí está prevista una próxima parada en el Club Valderrama del 4 al 7 de junio. Excepto su participación en los majors, el salteado calendario del LIV está dejando a grandes golfistas en un estado de inacción golfística alarmante, con el consecuente perjuicio para el público, que no los puede disfrutar en la cancha. Pero claro, en su momento, los petrodólares pudieron más que cualquier aspiración deportiva seria. El caso emblemático fue el de Jon Ramm: en diciembre de 2023 se reportó que el vasco había arreglado con LIV por la escalofriante cifra de 500 millones de dólares.

Ahora, la liga árabe se juega su destino en un puñado de meses, sin que se vislumbre un desenlace claro. En febrero pasado hubo un pronóstico inquietante: O’Neil declaró al diario Financial Times que la liga tardaría entre 5 y 10 años en obtener beneficios. De todas maneras, el director ejecutivo del circuito sigue mostrando un optimismo a toda prueba frente a una coyuntura difícil. “El LIV Golf está mejor posicionado que nunca. Y como sucede en otros negocios, tenemos que buscar dinero para la próxima temporada”, explicó.

En los últimos meses, Brooks Koepka decidió volver al PGA Tour; lo mismo Patrick Reed, otro ganador de majors, que explicó las razones: “Me di cuenta de que quería regresar y no solo unirme al PGA Tour, sino también volver a la forma tradicional de jugar al golf”. Y graficó: “Es recuperar esas sensaciones de que perdiste el liderazgo porque otro se puso 5 bajo el par después de 8 hoyos. Todas esas emociones intensas, volver a jugar al golf de esa manera, donde sales al campo y te enfrentas no solo a tí mismo, sino también a los demás jugadores en la clasificación. Quería recobrar esa adrenalina, especialmente después de cómo jugué en las últimas semanas”.

Mientras tanto, las esquirlas de un LIV desahuciado llegan hasta el Turkish Airlines Open, que transita su segunda ronda. El español David Puig viene de jugar el torneo de Ciudad de México y voló desde allí hasta Antalya para estar presente aquí, en el National Golf Club de Belek. Todavía afectado por el jet lag, y con una buena dosis de incertidumbre, le contaba sus sensaciones al sitio especializado Ten Golf: “Voy un poco día a día. La quita de financiación del PIF al circuito era algo que ya sabíamos que iba a ocurrir desde México. Pero es algo que yo no puedo controlar en ninguno de los casos. Yo estoy en una situación relativamente buena comparado con otros jugadores si la liga desapareciera, debido a membresía en el DP World Tour. A la vez, le tengo mucho aprecio a Scott (O’Neil, CEO de LIV Golf). Es una gran persona, creo que tiene mucha fuerza y voluntad y van a intentar lo máximo para conseguir patrocinadores y que la liga, de alguna manera, sea rentable y encontrar a los sponsors necesarios, aunque no sé que va a pasar”.

El jugador nacido en Barcelona, 61° del ranking mundial y que tiene un lugar asegurado en el próximo PGA Championship, desmintió contactos con el PGA Tour. “No, por el momento no. Es que no tengo ni idea. Obviamente vamos paso a paso; es relativamente reciente. No sé lo que va a ocurrir. Intento estar centrado en estas semanas”.

Hace unos días, Andrés Gallegos -único argentino en Turquía- reconocía que una eventual desaparición del LIV perjudicaría a jugadores del status de él, que necesitan afianzarse en el DP World Tour para mejorar su categoría. Desde su óptica y de la de muchos jugadores con su condición, mejor tener a muchos golfistas buenos ocupados en otro circuito y no que no estén peleando por entrar en el lugar de uno.

El malagueño José María Zamora, director de torneo del Turkish Airlines Open, prefirió ser cauto ante LA NACION respecto de la realidad que atraviesa el LIV. Sí habló sobre el estado de situación del DP World Tour: “Tenemos una alianza con el PGA Tour y eso nos asegura las bolsas de premios hasta el año 2027”. Pero a la vez, reconoció que ese acuerdo con el máximo circuito del mundo surgió en su momento a partir de una necesidad: “Fue a raíz de la aparición del LIV; es algo que en su momento negoció Keith Pelley, que era nuestro anterior CEO, y la verdad es que ha sido muy beneficiosa para el GP World Tour”.

En su 55° temporada, el ex European Tour ofrece 42 torneos en su calendario en 25 países diferentes. Sin contar los majors, son 143.920.000 dólares los que se reparten a lo largo de la temporada. Lógicamente recurre a las nuevas tecnologías, tanto en la puesta a punto de cada torneo como en cuanto a su difusión. Pero en lo que se refiere estrictamente al desarrollo de los torneos, sigue manejándose a la vieja usanza, como en las épocas en la que jugaban Eduardo Romero, Angel Cabrera, Ricardo González y el Pigu Romero, entre muchos otros argentinos.

Today a champion is crowned 🏆#LIVGolfMexicoCity pic.twitter.com/PVUI0wSpTI

— LIV Golf (@livgolf_league) April 19, 2026

Distinto al LIV, que opta por un estilo bolichero: cada jugador que sale desde el tee del 1 elige su tema musical favorito mientras pega, en tanto que la música atronadora se escucha todo el tiempo alrededor del campo. Algo que parece impropio del golf, tradicionalmente más amigo del silencio. La acción comienza con salidas simultáneas (shotgun), lo que significa que hay 18 grupos de jugadores distribuidos por el campo en cada hoyo, todos saliendo al mismo tiempo. En las primeras temporadas del LIV, los torneos se disputaban a 54 hoyos, pero frente a las críticas se extendió al formato más común de 72 hoyos durante cuatro días, aunque sin corte clasificatorio, por lo que los 57 jugadores participan desde el primer golpe hasta el último putt. También, vale la competencia grupal, con 13 equipos en disputa.

Y la organización hace prevalecer la cultura local. Por ejemplo, la ornamentación de la cita en México exhibió calaveras en forma de trofeo y un baile típico, en el que distintos performers utilizaban livianos trajes de madera, en representación de animales mitológicos de Oaxaca. Ahora, el LIV busca una inyección económica vital para continuar vivo en 2027.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/golf/las-esquirlas-de-un-liv-agonizante-llegan-hasta-el-torneo-que-se-juega-en-turquia-nid01052026/

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