“Monstruosidad de hierro”: un santuario católico en la frontera resiste el plan de Trump para ampliar el muro
En el límite entre Nuevo México, Texas y México se encuentra el Monte Cristo Rey, un reconocido sitio de peregrinación coronado por una estatua de piedra caliza de Jesús. El santuario quedó e...
En el límite entre Nuevo México, Texas y México se encuentra el Monte Cristo Rey, un reconocido sitio de peregrinación coronado por una estatua de piedra caliza de Jesús. El santuario quedó en el centro de una disputa judicial después de que el gobierno de Donald Trump iniciara una acción de dominio para tomar parte del terreno y avanzar con nuevas barreras fronterizas.
El uso del dominio eminente y la compensación del gobierno a Nuevo MéxicoEl gobierno federal busca adquirir unos 14 acres (5,7 hectáreas) de terreno en Monte Cristo Rey, propiedad de la Diócesis de Las Cruces. Según la demanda, el terreno es necesario para instalar barreras y tecnología destinadas a reforzar la seguridad en la frontera entre Estados Unidos y México, informó The New York Times.
La administración busca obtener esos terrenos mediante el mecanismo de dominio eminente, que permite al Estado expropiar propiedades privadas para proyectos considerados de interés público. Como parte del proceso, el gobierno ofreció una compensación económica a la iglesia.
De acuerdo con los documentos judiciales, compartidos por The New York Times, la oferta asciende a US$183.071. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. (DHS, por sus siglas en inglés) sostiene que la ampliación de la barrera fronteriza es necesaria para combatir el tráfico de personas.
La defensa de la iglesia ante las medidas de Trump en Nuevo MéxicoLa Diócesis de Las Cruces presentó una oposición judicial al avance del gobierno. En sus escritos, sostuvo que la construcción de una barrera en el lugar podría dañar el carácter religioso y cultural del Monte Cristo Rey, obstaculizar rutas de peregrinación y transformar un espacio sagrado en un símbolo de división.
En sus presentaciones ante la justicia, los abogados afirmaron que el muro constituye una “manifestación física de la actitud de este gobierno hacia los migrantes” y agregaron que “nada podría ser menos católico” que una barrera de ese tipo. La demanda se apoya en la Primera Enmienda de EE.UU., que protege la libertad religiosa.
La postura del gobierno y el acceso al santuario en Nuevo MéxicoSegún The New York Times, el DHS rechaza los argumentos de la diócesis y sostiene que la construcción de la barrera fronteriza no afectará el acceso de los peregrinos al Monte Cristo Rey.
Según la agencia, el ingreso al santuario se realiza desde territorio estadounidense y no desde la frontera con México, por lo que el muro no interferirá con el camino utilizado por los visitantes para llegar a la cima.
Además, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, informó ante el Congreso que las obras de la barrera fronteriza en la zona tienen previsto concluir en 2027.
El origen del santuario y las opiniones divididas sobre el muroLa historia del Monte Cristo Rey se remonta a la década de 1930, cuando el sacerdote Lourdes Costa impulsó la construcción del monumento religioso. Para ello, la diócesis de El Paso adquirió terrenos en Nuevo México donde posteriormente se levantó la estatua de Cristo.
Con el paso de los años, el lugar se convirtió en un centro de peregrinación para las comunidades de ambos lados de la frontera. Muchos fieles recorren a pie las 4,4 millas (7,2 kilómetros) que conducen hasta la cima, y algunos realizan el trayecto descalzos como muestra de devoción.
La posible construcción del muro fronterizo generó opiniones encontradas entre los habitantes de la zona. El diácono Jim Winder, canciller de la diócesis, contrastó el significado de ambos símbolos: “Uno es una estatua de Cristo de 29 pies (8,8 metros), que representa la unidad y la esperanza; el otro es una monstruosidad de hierro de 30 pies (9,1 metros) que simboliza la exclusión y la división”, afirmó.
Por su parte, Lourdes Castañon, encargada del cuidado del santuario, sostuvo que la barrera “parecerá una cicatriz sobre la Madre Tierra”.
El 15 de junio, el juez federal Kenneth J. Gonzales autorizó el depósito de la compensación estimada en la cuenta judicial, pero aclaró que ese paso no elimina el derecho de la diócesis a continuar con su impugnación. La próxima audiencia está prevista para el 23 de julio.