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Mortalidad infantil: el Gobierno informó una baja en 2025, pero la tasa sigue en niveles similares a los de hace cinco años

El Ministerio de Salud de la Nación informó que la tasa de mortalidad de menores de un año descendió en 2025 de 8,5 por cada 1000 nacidos vivos a 8 por cada 1000 nacidos vivos. Según las Estad...

Mortalidad infantil: el Gobierno informó una baja en 2025, pero la tasa sigue en niveles similares a los de hace cinco años

El Ministerio de Salud de la Nación informó que la tasa de mortalidad de menores de un año descendió en 2025 de 8,5 por cada 1000 nacidos vivos a 8 por cada 1000 nacidos vivos. Según las Estad...

El Ministerio de Salud de la Nación informó que la tasa de mortalidad de menores de un año descendió en 2025 de 8,5 por cada 1000 nacidos vivos a 8 por cada 1000 nacidos vivos. Según las Estadísticas Vitales difundidas por la cartera sanitaria, la reducción se registró tanto durante los primeros 28 días de vida —el período neonatal— como entre el primer mes y el primer cumpleaños. Aunque se trata de una disminución respecto de 2024, el valor vuelve a ser el mismo que se había registrado en 2021 y 2023.

Consultado por LA NACION, el Ministerio señaló que la mortalidad infantil disminuye desde hace aproximadamente dos décadas, aunque en los últimos años se mantiene relativamente estable. Los registros permiten observar ambos fenómenos. En 2019, la tasa era de 9,2; bajó a 8,4 en 2020 y a 8 en 2021. Luego subió a 8,4 en 2022, volvió a 8 en 2023 y llegó a 8,5 en 2024. El resultado de 2025, por lo tanto, no constituye un nuevo mínimo: confirma una evolución con altibajos durante los últimos cinco años.

“Que la tasa haya bajado es una buena noticia, pero en realidad recuperamos lo que perdimos en 2024. Desde hace unos cinco años estamos estancados alrededor de 8 por 1000”, explica el pediatra Guillermo Goldfarb.

Para comprender qué impide un descenso más pronunciado, los especialistas proponen mirar no solo el promedio nacional, sino también las causas de los fallecimientos y las condiciones de atención en cada provincia.

Las causas detrás de las cifras

Fernando Burgos, médico pediatra, señala que todavía no se publicaron las causas detalladas de las muertes correspondientes a 2025. El último análisis completo, elaborado por el Observatorio de la Sociedad Argentina de Pediatría a partir de datos oficiales de 2024, indica que el 58% de las muertes infantiles se vinculó con afecciones originadas en el período perinatal; el 28%, con malformaciones congénitas y anomalías cromosómicas, y el 4%, con enfermedades respiratorias.

Las afecciones perinatales comprenden, entre otros problemas, las complicaciones de la prematurez, las alteraciones del crecimiento fetal y las dificultades respiratorias del recién nacido. “Un dato fundamental es que el 71% de las muertes infantiles ocurren en los primeros 28 días de vida. Por eso, para seguir reduciéndolas debemos fortalecer especialmente el cuidado del embarazo, la atención del parto y la asistencia neonatal”, sostiene Burgos.

Goldfarb destaca otro dato del mismo informe: siete de cada 10 muertes infantiles fueron clasificadas como reducibles. Es decir, corresponden a causas cuya frecuencia podría disminuir mediante atención sanitaria adecuada y oportuna. También señala la desigualdad territorial. En 2024, Corrientes registró 14 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, frente a 4,9 en la Ciudad de Buenos Aires. La tasa de la primera fue casi tres veces la de la capital.

Los controles que faltan

Para Goldfarb, una prioridad es garantizar controles prenatales oportunos. Según datos de 2023, en Formosa, Santiago del Estero y Chaco, tres de cada diez embarazadas tuvieron menos de ocho controles. El especialista menciona además la presencia de sífilis, una infección que puede transmitirse al bebé durante el embarazo: en 2025 se notificaron casi 47.000 casos en el país. “La sífilis congénita se evita con un análisis y penicilina durante el embarazo”, destaca, como ejemplo de una intervención conocida cuya aplicación a tiempo puede prevenir daños graves.

Burgos, además, pone el foco en la calidad de las consultas. “Contar consultas es insuficiente si los problemas detectados no reciben una respuesta”, advierte. Recomienda iniciar el seguimiento en el primer trimestre y asegurar que cada visita permita identificar riesgos, controlar la presión arterial, detectar y tratar infecciones, evaluar el crecimiento fetal y atender la vacunación, la nutrición y la salud mental. A su vez, resalta que las familias deben poder acceder efectivamente a estudios, tratamientos y derivaciones.

Otro desafío es organizar la atención antes del parto. Burgos considera fundamental fortalecer las redes perinatales para que, cuando se detecte un embarazo de alto riesgo, la mujer pueda llegar antes del nacimiento a una maternidad con la complejidad necesaria, siempre que su situación clínica lo permita. Eso exige coordinación entre establecimientos, transporte especializado y disponibilidad de equipos de obstetricia, neonatología y enfermería neonatal. “El desafío es garantizar que cada bebé nazca en un lugar preparado para atender su nivel de riesgo y que reciba cuidados oportunos, independientemente de dónde viva su familia”, sostiene.

Goldfarb agrega que es necesario sostener medidas de eficacia conocida, como la vacunación de las embarazadas, las pesquisas neonatales, la lactancia y los controles durante los primeros meses. Advierte que cuando estas intervenciones se descuidan, sus consecuencias pueden reflejarse en las estadísticas uno o dos años después.

Para Burgos, la continuidad de los cuidados después del alta también es decisiva. Las familias necesitan saber cuándo corresponde el próximo control, dónde consultar y qué señales requieren atención urgente. En los bebés prematuros, el seguimiento debe incluir el crecimiento y el neurodesarrollo. Burgos propone además revisar cada fallecimiento para detectar oportunidades de mejora y atender las barreras sociales que dificultan el acceso a la salud. “No podemos trasladar toda la responsabilidad a las madres. El sistema debe facilitar que puedan cumplir los controles y recibir atención”, afirma.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/mortalidad-infantil-el-gobierno-informo-una-baja-en-2025-pero-la-tasa-sigue-en-niveles-similares-a-nid05112026/

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