“Un amor más libre”. Zaira Nara posa espectacular en Miami y se confiesa: lo que busca en un hombre, sus ex parejas y su vínculo con Wanda
“Fui a los mundiales de Sudáfrica y Brasil representando alguna marca, pero esta fue la primera vez que lo cubrí y fue una experiencia increíble”, arranca Zaira Nara (37), después de posar ...
“Fui a los mundiales de Sudáfrica y Brasil representando alguna marca, pero esta fue la primera vez que lo cubrí y fue una experiencia increíble”, arranca Zaira Nara (37), después de posar en exclusiva para ¡HOLA! Argentina en Miami, donde estuvo hasta el fin de semana trabajando. Y sigue: “Fue un enorme desafío, muchos días lejos de mis hijos (Malaika, de 10 años, y Viggo, de 6), que como la logística era difícil no los pude llevar”.
–¿Cómo era un día allá?
–A la mañana teníamos reunión de producción y por la tarde hacíamos el programa en el streaming de DGO. Si había partido teníamos que viajar, cubríamos la previa y llegábamos con mucha anticipación para transmitir y probar que todo funcionara bien. Yo miraba a Pampita, a Andy , al Pollo , a los productores y no me sorprendía el grupo que eligió DirecTV: si bien esto fue algo muy diferente para mí, somos todas personas que trabajamos hace muchos años y amamos lo que hacemos.
–¿Habías trabajado con Pampita?
–Coincidimos en muchos trabajos, pero esta vez convivimos. Ella es un amor y nos llevamos muy bien, incluso si teníamos un ratito libre nos íbamos juntas a la pileta. Todos vivíamos en el hotel Lennox, incluidos los productores, mi equipo y el de Pampita. Éramos como una gran familia y fueron un gran soporte. Todos los días yo hacía el programa que conduzco con el Pollo Álvarez y Pampita estaba con Andy justo después, entonces teníamos un pase muy divertido, que incluía a Sole Fandiño, Lola Latorre e invitados.
–¿Pudiste conocer a los jugadores o a sus mujeres?
–No, las mujeres están en las ciudades donde ellos entrenan, en cambio, nosotros hicimos base en Miami. En cada partido hacíamos entrevistas y notas al costado de la cancha, no a los jugadores porque en ese momento están megaconcentrados, pero estábamos ahí, pegados, mientras entraban en calor. ¡Es una sensación increíble pisar el mismo césped que ellos!
–Subiste una foto en la cancha donde se lo ve atrás a Maxi López, tu ex cuñado.
–Sí, Maxi fue por Telefe. Siempre es lindo encontrar a algún argentino por el mundo, imaginate en esta situación, que es mi familia. Cuando lo vi pensé en los hijos, qué lindo que vean a su papá que ya está retirado del fútbol, pero ahora con presencia desde otro lugar. En algún punto, también llegó hasta ahí mostrándose en el programa de mi hermana. Siento que todo cierra perfecto. Siempre tuve un lindo diálogo con Maxi, se lo ve feliz. Hablamos varias veces de su presente y me pone muy contenta.
WANDA, SUS PADRES Y RECUERDOS DE LA INFANCIA–¿Cómo es la relación con tu hermana?
–Con Wanda la complicidad es total, somos hermanas y amigas, nos consultamos, nos llamamos por teléfono incluso estando de viaje y siempre encontramos el momento para ponernos al día. Eso es algo que mi mamá valora un montón, nos ve y dice: “Qué linda relación tienen”. Nos acompañamos un montón, me llama y ya sé lo que le pasó, la veo y la leo.
–¿De chicas también era así?
–Sí, tenemos un humor que se complementa muy bien. No sé si nos conocen tanto juntas, pero tenemos mucho sentido del humor. A lo mejor ella parece más picante y yo más tranqui, pero eso es hasta que me siento cómoda. De chiquita vivíamos en Boulogne, muy cerca de donde yo vivo ahora, y recuerdo que más allá de que seguro había peleas como las que tienen los hermanos, jugábamos mucho juntas y teníamos grupos de amigas en común porque ella me lleva sólo veinte meses.
–¿Es cierto que tu mamá dejó la actuación para criarlas?
–Sí. Mamá estaba trabajando en la tele, en Mesa de noticias, cuando conoció a mi papá. Se casaron, fue madre muy jovencita y decidió dedicarse ciento por ciento a nosotras. Es tan presente como madre como lo es como abuela de sus siete nietos. A veces nos dice: “No sé cómo hacen ustedes”. No es fácil para una mujer dejar a sus hijos para salir a trabajar, por más que tengas un trabajo muy lindo, que te paguen muy bien, o vayas a un lugar paradisíaco. Yo respeto todas las decisiones, pero mi consejo a mi familia y a mis amigas es que además de ser madres, hay que seguir creciendo en el desarrollo personal, aunque cueste muchísimo, como me pasa a mí. A veces leo los comentarios y digo: si supieran los malabares que hago... Soy superpresente, adapto mis horarios a mis hijos y dejé un montón de oportunidades laborales porque, por ejemplo, coincidían con el horario de buscarlos en el colegio y no es algo que me quiera perder durante todo un año. Tengo la suerte de poder elegir, pero no es lo que suele pasar.
–¿Y tu papá? Entiendo que el vínculo tuvo sus altibajos.
–Siempre tuve buen vínculo, hasta en los momentos que era todo un caos. Ahora el vínculo es más frecuente porque se dan las condiciones y el domingo podemos estar todos juntos, no hay nada más lindo que eso. Pero siempre fue muy importante que mis hijos tuvieran vínculo con él. Traté siempre de aceptar y entender que todos tenemos nuestros momentos y que hacemos ciertas cosas porque creemos que son las correctas en ese momento. Por suerte el tiempo acomoda las cosas.
EL PADRE DE SUS HIJOS, UN GRAN ALIADO–¿Cómo te organizaste para este viaje?
–Tenía la propuesta desde el verano, cuando estaba con mi programa en Uruguay con los mismos productores. Pero no terminaba de aceptar por los nenes. Hablando con su papá , me dijo: “No lo dudes, hacelo que estoy yo”. Él viaja muchísimo también porque su trabajo es en la Patagonia y también en África, donde hace cabalgatas. Si viaja él, están conmigo, si viajo yo, están con él. Él parte para África el mismo día que aterrizo. Y si tengo que volver, que es una posibilidad dependiendo de cómo le vaya a Argentina, esta vez será con mis hijos.
–¿El vínculo desde que se separaron siempre fue tan armonioso?
–No me gusta pelear con nadie, ni siquiera tengo peleas en el ambiente. En una separación hay un montón de temas a tratar, pero siempre creí que cuanto mejor relación tengamos como ex va a ser mejor para nosotros y para nuestros hijos. Él siempre lo entendió igual y tampoco tiene una personalidad conflictiva. Hoy tenemos el tipo de relación que quizás teníamos cuando estábamos juntos en el sentido de las charlas, de ayudarnos. No te digo que es mi mejor amigo, pero casi que me encantaría que lo sea porque nos llevamos muy bien y tenemos el mismo código a la hora de criar a nuestros hijos y tomar decisiones. De hecho, estuvo a punto de traerme a los chicos a Miami para que me pudiera quedar más tiempo y de ahí partir a África. Eso te demuestra la buena predisposición. Yo en quince días viajo a Europa porque él va a estar por África, entonces voy a llevarles a los chicos. Nuestros hijos tienen padres separados, pero te puedo decir que son muy felices igual.
–¿Cómo está tu corazón? En el verano te vimos con el polista francés Robert Strom.
–Soy muy cautelosa de mis relaciones y trato de mantener todo en la intimidad, cuidando que mis hijos y mi día a día no estén tan expuestos. No convierto mi vida en un reality. A veces es difícil intentar tener una vida. Terminás dando una nota hablando de una relación que quizá fue más amistad que otra cosa. Mis hijos no tienen acceso a redes sociales, pero por ahí sus amigos sí y no quisiera que les estén preguntando. Yo estoy soltera, no le hago mal a nadie.
–¿Quedó pendiente esa historia del verano?
–No, quedó muy buena onda, pero nada más. Estoy sola, disfrutando muchísimo de este presente. Los últimos años de adultez estuve en pareja y ahora llegué a un momento de mi vida donde me siento consolidada con el trabajo, mi familia, mis hijos, con mi rutina y me es muy difícil estar en una relación que me quite algo de todo lo que tengo. Disfruto muchísimo la soledad. No digo que va a ser así para siempre, pero tengo ganas de estar sola, aunque suene egoísta. Estoy preparada para vivir un amor más libre, no necesito complementarme con otra persona.
–¿Cómo debería ser esa persona?
–Un hombre que me acompañe, pero que respete mi libertad, los tiempos con mis hijos, que no me corte las alas de todo lo que hago y lo que logré. Debería tener una personalidad parecida a la mía, que no esté buscando, sino que tenga sus ideales bastante realizados. ¿Viste que hay gente que busca a alguien porque no puede estar sola? Bueno, yo no. Tengo todo lo que necesito para ser feliz. Entonces, quiero que la otra persona esté en la misma situación, que no me necesite a mí para ser feliz. Cuando sos más chica buscás al hombre con el que querés casarte o tener hijos, yo ya no.
–¿Casarte o tener más hijos están descartados?
–Ni lo pienso, pero nunca se sabe. De repente morís de amor, la otra persona no tiene hijos y querés tener un plan en conjunto, no estoy negada, pero no lo sueño. No soy de esas que dicen “me gustaría esto o aquello”, o ponen los sueños en una pizarra. Sí soy de las que cuando quieren algo lo ponen en marcha, como fue hacer mi casa en Uruguay. O cubrir el Mundial. Soy mi propia empresa, administro mis marcas, Zaira Beauty, que ya lleva siete años, y Alba Nueva, que es mi marca de yerba. Para mí no hay nada más lindo que ser una mujer que maneja su propio destino. Claro que nunca falta el comentario de alguien que no lo entiende, que habla de mis relaciones, de que salí con un tenista, un futbolista, un polista y seguro me regalaron todo. Y del otro lado estaba yo diciendo: “No, mi amor, no te puedo acompañar porque tengo que levantarme a las 6 de la mañana a hacer una campaña de tal cosa”. Se valora poco el trabajo de la mujer, por más que tuve al lado mío lindas personas que lo valoraban, el afuera cree que lo que tenés te lo regalaron. Eso me molesta.
–Hablando de ex parejas, ¿cómo es hoy tu relación con Facundo Pieres?
–Con Facu tengo un vínculo muy lindo. Lo quiero un montón, él me quiere un montón a mí, a mi familia, siempre me pregunta por mis hijos, yo pregunto por los de él. Nos acompañamos en momentos muy importantes como fue la separación reciente de nuestras familias, momentos duros. Él es muy parecido a mí en el sentido de que a veces tiene que estar solo por trabajo, le pasan cosas y situaciones que son sacrificadas, porque todo deportista profesional para llegar al lugar donde está tiene que hacer sacrificios que quizás no se ven. Y sí, tenemos re buen diálogo; nos hemos cruzado varias veces y siempre estoy disponible para escucharlo.
–Me contabas de tu casa en Uruguay. ¿Sabés invertir o ahorrás?
–Ya de chica, si mi abuela nos regalaba diez pesos, mi hermana los gastaba y yo los guardaba. . Era medio la prestamista de mi familia, íbamos de vacaciones y era la que siempre tenía plata en la billetera, entonces anotaba en un cuadernito lo que prestaba. A los 16 años empecé mi carrera como modelo y desde entonces me mantengo. Con mi primer comercial me compré el auto y a los 19, mi primer departamento. Nadie me regaló nada, ni mis papás. Yo me pagaba la facultad cuando estudiaba Derecho, bancaba mis multas, peajes, el seguro... A veces pienso que no estaría mal bajar un poquito el nivel de responsabilidad. Siempre fui así. En cuanto a si me asesoro, Willy García Navarro, mi manager, me ayudó en decisiones como elegir la constructora uruguaya para hacer mi casa, porque desconocía ese ámbito, pero yo soy de investigar mucho, voy a fondo. Y me ocupo personalmente. Ahora que me metí con el negocio yerbatero, voy a las reuniones con mi socio, que es un amigo de hace veinte años, ex marido de una de mis mejores amigas. No mando a alguien y me gusta la negociación. ¡Hasta que no empiece a delegar, no voy a tener tiempo para un novio!