Un cielo verde en la noche eterna: registran una impactante aurora austral en la Antártida
El sábado por la noche, en la estación más austral de la Argentina, dos personas registraron un verdor estelar que iluminó la prolongada noche de la Antártida invernal. Los integrantes de la B...
El sábado por la noche, en la estación más austral de la Argentina, dos personas registraron un verdor estelar que iluminó la prolongada noche de la Antártida invernal. Los integrantes de la Base Belgrano II, Brian Lara Gómez y Daniel Alejandro Coro filmaron aquella noche la aurora austral, que es la versión nuestra de las luces del norte. El video lo viralizó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y dejó atónitos a miles de personas que vieron las imágenes.
Mágico como parezca, aquellos rayos en el cielo son parte de una anomalía electromagnética. Una rareza que sucede cuando el viento solar choca contra los campos electromagnéticos de la Tierra. Básicamente es el resultado del choque de grandes cantidades de energía con algo que podríamos entender como un escudo que nos protege de las tormentas electromagnéticas provocadas por el Sol.
No pensemos a la Tierra solo como una esfera suspendida en el espacio, sino también como una máquina que genera electricidad. En su núcleo externo, compuesto en gran parte por hierro, los materiales se mueven a gran velocidad, generan fricción y, en consecuencia, energía eléctrica. Es, en cierto modo, un generador gigante.
En consecuencia alrededor suyo se forma un campo electromagnético muy poderoso, que desvía gran parte de la energía solar, aunque hay partes que se filtran y llenan de electricidad el cielo, lo que puede provocar tormentas geomagnéticas, en especial en los polos. En lugar de rayos y lluvia, estas tormentas se expresan con colores verdes, violetas y amarillos.
Los colores de las auroras reflejan el tipo de moléculas que liberan estas luces: las de oxígeno tienden a brillar en color verde, blanco o rojo, mientras que las de nitrógeno se observan en tonos azules o púrpuras. Estas luces se originan a entre 100 y 400 kilómetros de altura. El nombre Aurora proviene de la diosa romana del amanecer, una imagen que ayuda a explicar esa sensación de cielo que se enciende, incluso en plena noche.
No es un espectáculo habitual ni fácil de registrar: las condiciones tienen que ser precisas, tanto en la actividad solar como en el cielo despejado. Por eso, cada registro desde la Antártida tiene un valor especial, no solo estético sino también científico.
SMN Argentina - Disfrutemos Juntos De Estas Increi Bles Auroras Australes Que Nos Co Dor2S2La Base Belgrano IIEn esta época del año, en la Base Belgrano II hay noche eterna. No amanece y la temperatura ronda los -25°C. Es la base permanente más austral de la Argentina y punto de partida de las dos expediciones que alcanzaron el Polo Sur, hitos clave en la historia de la Antártida.
Se creó el 5 de febrero de 1979 con el objetivo de dar continuidad a las investigaciones científicas en curso. Es la segunda versión de la antigua Base Belgrano, instalada en 1955 y desactivada en 1980 ante el riesgo de desprendimiento de la barrera de hielos Filchner, donde estaba emplazada.
Allí funcionan el Laboratorio Belgrano (LABEL) del Instituto Antártico Argentino y una estación meteorológica, donde se desarrollan estudios sobre la capa de ozono, el anhídrido carbónico y la radiación ultravioleta, en convenio con Italia; auroras polares, también en cooperación con ese país; variaciones del campo magnético; y el comportamiento de la ionosfera, incluidos ruidos cósmicos y silbidos atmosféricos.
Se encuentra sobre el Nunatak Bertrab, en los 77º51’S y 34º33’W, en bahía de Vahsel sobre la costa Confín en la Tierra de Cotas. Se encuentra a 1300 km del Polo Sur y se caracteriza por tener cuatro meses de noche polar y cuatro meses de día.