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Virginia Lago: la ansiedad por su regreso a la conducción, el origen de su frase sobre el “vinito” y el recuerdo de sus padres

“¿Tu nombre es Nieves? Qué frío, me recuerda a los mates cocidos que me hacía mi mamá cuando era chica”, rompe el hielo Virginia Lago en diálogo con LA NACION y así, con apenas unas poca...

Virginia Lago: la ansiedad por su regreso a la conducción, el origen de su frase sobre el “vinito” y el recuerdo de sus padres

“¿Tu nombre es Nieves? Qué frío, me recuerda a los mates cocidos que me hacía mi mamá cuando era chica”, rompe el hielo Virginia Lago en diálogo con LA NACION y así, con apenas unas poca...

“¿Tu nombre es Nieves? Qué frío, me recuerda a los mates cocidos que me hacía mi mamá cuando era chica”, rompe el hielo Virginia Lago en diálogo con LA NACION y así, con apenas unas pocas palabras da cuenta de su calidez, y también de lo presente que están sus padres en su vida a pesar de haber fallecido hace ya muchos años. La actriz se prepara para el gran regreso este lunes 3 de agosto a las 16.45 de Historias de corazón por Telefe, a once años de su última emisión. En esta oportunidad volverá a presentar Avenida Brasil, una “novelaza”, según cómo la define.

Feliz de poder volver a estar en pantalla en un programa que hizo que nuevas generaciones la conocieran y la convirtieran cada tarde en lo más comentado en redes sociales, Lago no puede disimular su ansiedad y hasta confiesa que se puso a “saltar como una niña” cuando le llegó la propuesta. Además, recordó a su familia y el apoyo incondicional de su padre cuando a los 15 años quiso ser actriz y habló de su rol de abuela de Simona, de 18, y Candela, de un año y medio.

—¿Cómo estás con el regreso de Historias de Corazón?

—Estoy muy feliz. Creo que transmití mis ganas de volver. Hace rato que tenía ganas. Fue un programa que quise mucho y llegó a la gente de una manera muy especial. Lo extrañaba no sé por qué, y me llamaron para volver a compartir con la gente.

—¿Cómo fue tu reacción? ¿Fue un “sí” automático?

—Me quedé saltando por mi casa como los chicos. Sí, el sí fue automático y estoy muy agradecida, será que les gustaba el programa y lo deseaban, fue así de sencillo. Tenía muchas ganas y se ve que tanto le puse que el destino me lo acercó.

—¿Ya grabaron?

—No. Quedé con muchos amigos allí. Trabajé 20 años en Telefe y con las tardes estuve cuatro. Pasaron muchas cosas lindas, así que ahora voy a tratar de hacer todo lo mejor posible. Se están preparando algunas cosas técnicas, el director es Pablo Vázquez con quien trabajé muchas veces y el encuentro fue una fiesta.

—Y otra vez con Avenida Brasil.

—Una novelaza. La estoy viendo de nuevo para acordarme bien y poder hablar, con tantos actores excelentes y el autor… que hace que la novela no te parezca larga. Así que estoy trabajando. En su momento presenté Avenida Brasil, y más adelante Tomás me dijo que íbamos a hacer películas y estuvimos y trabajando un año con directores argentinos y tantísimos actores, hacíamos una de esas películas al mes.

—Tal vez esto sea un puntapié para darle paso a alguna ficción local más adelante…

—Sería buenísimo.

—Tu programa fue compañía para muchos espectadores, ¿lo sentías así?

—Sí, mucha gente acompaña, comparte poesías y yo leo algún poema y a veces parece cursi, pero es algo tan bueno y hace querer estar bien para ayudar a usar la vida para algo bueno y la gente me pedía que volviera, me preguntaba en la calle.

—Cruzaste además una barrera generacional, muchos jóvenes te empezaron a seguir y eras trending topic todos los días.

—Un día me encontré con un muchacho que me dijo que tenía un hijo chiquito y que cuando llegaba del cole pedía el mantelito y merendaba conmigo, me miraba y decía: “buenas tardes mis queridos amigos”. Mi hijo me mostró que en las redes que me imitaban. Me acuerdo que le fui a decir a Tomás y me dijo que estaba bien, y nos causaba gracia. Después venían grupos de amigos a verme al teatro que me habían conocido del programa. Son cosas que suceden y me ponen feliz.

—¿Habrá vinito esta temporada?

—La frase se me ocurrió un día, porque nos mandaban una picada enorme y cuando terminábamos la mostrábamos. Un día dije lo del vinito de manera inocente y quedó.

—¿Y el abuelazgo?

—Tengo dos nietas, Simona, de 18 años, y Candela, de un año y medio, Hay una diferencia grande entre ellas, porque mis hijos se llevan muchos años entre sí, son del mismo marido (risas), pero hay diferencia. La llegada de ellas fue una alegría inmensa. Y con mis nietas me llevo muy bien, soy la menor de siete hermanos y tengo muchos sobrinos nietos y estoy acostumbrada a la familia grande, cuando estaban mis papás eran sagrados los domingos.

—¿Se perdieron los domingos multitudinarios?

—Sí, lo extraño, pero mis hijos viven en distintos lugares. Pienso en esos domingos y me dan ganas de que vuelvan, pero los papis no están y eso es fundamental.

—Nombraste varias veces a tus papás, se extraña siempre…

—Mis padres que fueron mi columna vertebral hasta el día de hoy, que los sigo teniendo presentes. Amaba a mis padres y una vez por semana me quedaba con ellos a dormir, era la más chiquita, llegué de casualidad porque quise estar y me acomodaba en sus abrazos, la más mimada. Mi hermano mayor me llevaba 20 años.

—¿Qué hacían tus papás?

—Era una familia trabajadora y estudiosa. Mi mamá hacía comidas ricas y mi papá era músico autodidacta, era un transmisor de buenas cosas, nos enseñaba a ser buenos. “Sean buenos, después estudien y al que no le guste, trabaje”, decía. Era exigente, pero con autoridad.

—¿Te apoyaron en tu carrera?

—Siempre. A mi papá le gustaba el arte y me acompañaba. Yo tenía quince años cuando empecé, había teatros vocacionales y algún grupito donde jugaba al basquet y fui creciendo y aprendiendo con cosas tristes a veces y otras con cosas maravillosas, pero siempre teniendo alguien que te encamina y te lleva. Estuve muy acompañada por ellos, por eso los tengo muy presentes.

—Volviendo a lo labora, ¿estás en la 2x4 (FM 92.7) además?

—Hace siete años, hablo de poesía, de historias de artistas, cantantes, escritores. Es un espacio chiquito, pero precioso.

—¿Se viene algún proyecto teatral?

—Por ahora con todo esto no. Pero estoy en un grupo hace siete años, nos juntamos a leer y hacemos espectáculos hicimos Sueños escondidos en el mar el año pasado, dirigí yo y son piezas maravillosas. Somos todas mujeres y crecemos juntas, ahora lo extraño. Es un trabajo colectivo, trabajamos mucho y aprendemos.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/virginia-lago-la-ansiedad-por-su-regreso-a-la-conduccion-el-origen-de-su-frase-sobre-el-vinito-y-el-nid03082026/

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